Enciende la tele, verás que divertido, son las 15:21. Todos los que retransmiten las noticias tienen algún gesto curioso, un tic, una costumbre, un tambaleo, un tono al hablar divertidamente artificial. Están todos enfermos. Ese encoge el hombro izquierdo y se abalanza hacia delante cada 5 palabras, mira, verás, cuéntalas. Ella baja la cabeza intermitentemente hacia la izquierda y la derecha cada dos palabras, como si fuera una niña recitando un poema con cierto ritmillo. Oh, mira como abre ese los ojos. Puedo escuchar como ese coge aire. ¿Qué le pasa a ese en la ceja?
¿Por qué no te planteas escuchar lo que dicen en vez de observar lo que hacen?
Ah, ¿pero están hablando? Dios mío, ¿esa chaqueta tiene vida propia o sus hombros están tan dislocados que vibran con su voz?
¡La mesa! ¡los vasos!
¿Qué le pasa a la mesa y los vasos? ¿por qué grita? estoy sentada a su lado...
-Cariño, ¿qué tienes hoy?
-Pues hoy tengo al que no puede salir a la calle y a la de los ataques de histeria.
-¿La del color rojo?
-Sí, esa.
Luego me preguntan de dónde saco tanto surrealismo. Esa mujer grita, llora y se tira al suelo en posición fetal cada vez que ve un tomate. Traumas infantiles... sí... me parece adorable que un hombre tan grande adore las burbujas y los delfines, conozca perfectamente la técnica para descuartizar bien a un cerdo y sepa planificar cualquier tipo de... Lasaña, quiero lasaña. hace muchísimo que no la como, o musaka, recuerdo cuando
400? 400 protestas!
Imaginad a un niño, soltando 400 protestas en 30 minutos, protestas serias, argumentadas, insoportablemente razonable.
Eso, la musaka, aquel lugar era bonito, echo de menos el agua congelada y limpia, la piedra caliente y lisa, términos binarios, empiezo a olvidar lo poco que aprendí, lo mucho que tragué. Oh, esa mujer tiene una rasta, no me gustan sus pendientes. Sí, pienso seguir diciendo gilipolleces desordenadas y sin sentido, si no quieres leer no leas, es una auto-terapia, me relaja escribir. Desmotivados pero satisfechos con su sueldo, brutal. Curan a la gente con mala cara, pero eh, por lo menos nos pagan bien. ¿Qué importancia tiene entonces? ¿de qué se quejan? ¿quieren enfermos más divertidos? No... quieren que les suban el sueldo, pero joder, si estaban contentos... No no... contentos no... satisfechos, pero desmotivados, un poco más no molesta y además motiva.
Oh, trastornos psicosociales. Nunca me han gustado las baldosas (PATRÓN) de mi casa... son supuestamente espontáneas pero todas exácticamente iguales, sí, exácticamente, ¡venga! ¡subráyalo de rojo otra vez!
Gripe. El color tampoco me gusta. Pensaba que habría más cordones negros, de 56 no había ni un tercio. Echo de menos robarlos, el gesto era elegante, una reverencia burlona, te inclinas ante él porque el hecho de robarle el cordón implica ese gesto, y ya que lo haces, que sea con elegancia.
Pero esto es más aburrido que lo de ayer, no hay momentos coloridos, sangrientos o sexuales.
Dormid, quitad la tele y podré pensar.
Bien.
-80 Enchufes, 30 jacks y 17 cables de diferentes colores, tamaños y longitudes. Eso era lo único que quedaba en mi cuarto. Odiaba vivir en el campo y necesitaba evitar el contínuo contacto con las flores, era demasiado molesto, así que instalé aquello como me dio la realísima gana. Nada funcionaba, allí no había electricidad, pero cuando llovía mi habitación se llenaba mágicamente de chispas. Mi mayor deseo era morir electrocutado para poder contarle después a la gente mi teoría sobre los orgasmos eléctricos.
Mi madre aparecía exactamente cada 23 minutos y 15 segundos en mi cuarto, para comprobar si seguía vivo. No teníamos relojes, medía los segundos con mis palpitaciones.
Oh, recuerdo que mi entretenimiento favorito era fantasear con un ser odiado al que torturaría condenándole a ser absolutamente consciente de todos los actos que su cuerpo realizaba inconscientemente. Su cerebro se ahogaría con tanta información "sístole, diástole, inspira, espira, contrae bíceps, parpadea, sístole, inspira parpadea, diástole, espira) Pajearse sería la mayor insufrible de las tareas, imaginad ese movimiento rápido que necesita músculos y tendones, la respiración inestable, los latidos, además de la sensación del roce tanto en su mano como en su polla. Aún recuerdo mis carcajadas al fantasear con ese pobre ser.
En realidad no se diferenciaba tanto de mi, sigo creyendo que por mi cabeza revolotean demasiados conceptos, pensamientos..bla.
Mi perro odiaba el campo tanto como yo, le hubiera gustado ser gato, intentaba maullar, sin éxito obviamente, y sólo comía comida para pájaros... Decía que si los gatos comen pájaros y los pájaros comen pipas, él comería lo mismo que un gato sin tener tripas entre los dientes.
-Em... nunca has tenido mascota, ¿has vivido en el campo?
-Me has pedido que te cuente qué quiero ser de mayor.
-Estabas hablando en pasado.
-¿Qué más da el tiempo?
-Bien, continúa.
- Como iba diciendo... Mientras dormía, podía notar como mi cerebro se iba descomponiendo. ¿Nunca has notado cómo te pudres poco a poco? Es muy especial, lo noto sobre todo cuando fumo, el humo entra en mi, veo como el cigarro cada vez mide un milímetro menos, su cuerpo se consume y se convierte en humo, ¿eres capaz de ver el humo que sale de mi?
-Puedo escucharlo.
***
Navíos, quinientos navíos en un mar inmensamente eterno, violeta. La luz atraviesa el agua, viene de las profundidades de la tierra y asciende hacia el oscuro firmamento, sin firma, ni mente, sin estrellas, ni planetas, ni nubes, ni pájaros, solo concentraciones de gas, nebulosas iluminadas desde abajo por esa luz ascendente. Las velas juegan con vientos contrarios, las cubiertas de los barcos crujen, en ocasiones algunos chocan, se agrietan, hay maderas flotando en el mar. Las sombras se proyectan en el cielo, sobre las nebulosas, sobras fantasmales de barcos que jamás tuvieron capitán.
lunes, 30 de enero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
Por qué y demás.
No quiero escribir, no quiero contar nada, no tengo por qué comunicar ningún tipo de pensamiento/información. Nadie entenderá nada porque nadie tendrá nada que entender.
En el caso de que me apetezca contar algo concreto lo camuflaré de tal manera que toda interpretación de lo escrito sea inválida, incorrecta, errónea, falsa, inútil.
¿Entonces por qué coño te haces un puto blog? ¿no ves que ocupas espacio para nada?
No he dicho que todo lo que vaya a decir (en caso de que diga algo) no sirva absolutamente para nada. Cualquier estupidez puede tener utilidad.
"Pero aquí ya estás escribiendo y diciendo cosas."
Llenaré las entradas de contradicciones, una tras otra, las adoro, me divierten, os confunden, son magníficamente insoportables.
"Pero entonces... ¿esto no solucionará ningún tipo de duda?"
Toda duda que tengas puede solucionarse como a ti te plazca, ¿por qué los perros ladran? por la misma razón que el algodón se llena de mierda si lo pasas por una pared sucia.
Bla bla bla
No habrá explicaciones, ni respuestas, ni revelaciones, ni escritos con forma, ni críticas, ni comentarios de películas, ni cuentos, ni guiones de teatro, ni definiciones.
Ideas, sólo simples pensamientos. Es lo único que realmente me gusta soltar.
Podrán ser ideas negadas, discutidas, absurdas, aparentemente coherentes...
- ¿Y bien?
-Haz el favor de cerrar la puerta y dejarme en paz, no tengo ganas de hablar.
(Sentándose delante de él) -Continúa.
-Bien pues, como iba diciendo.. Se rompió la ventana, y tuvimos que cenar sopa, fué terrible.
-No me gusta que respondas a mis preguntas, prefiero que preguntes a mis respuestas. Azul.
-¿Sólo por mencionarle?
-Por supuesto, es cosa de patos.
-¿No era suficiente con los arándanos?
-Prefiero las pelirrojas, me dan seguridad.
-Es divertido estrangularlas. Me he perdido, ¿quién estaba sentado en la cama? ¿tú o yo?
-No lo se (mira hacia abajo). Creo que esto no es una cama, pero estoy sentado.
-Pongámonos de pié, así no tendremos dudas.
-Correcto.
-¿Y si en vez de hablar jugamos?
-¿A qué quieres jugar?
-Es un secreto.
-Joder, siempre igual, vale, vete a jugar, yo jugaré aquí.
-¿A qué vas a jugar tu?
-¿Por qué tengo que contarte algo que tú no me cuentas?
-No te lo cuento porque es un secreto, lo tuyo no es secreto, me duelen las rodillas, tumbémonos.
-El suelo está templado, me molesta, quiero que esté frío o caliente, no me gusta no saber si quiero abrigarme o desnudarme, me gusta el cambio, haz algo, arréglalo, me estoy poniendo nervioso, no me gusta esta sensación, por favor, me estás torturando, lo sabes, saca la estufa, tira hielo, quema papeles, vierte agua.
(Mirando fijamente una junta entre las baldosas del suelo, saca de su chaqueta un bote pequeño de leche, lo abre y vierte la leche sobre la junta) -Mejor, ¿verdad?
-27 , son 27 los días que quedan para que nazca la vaca de la que sacaron esa leche.
-Lo sé, no he podido esperar.
-Dijiste que no escribirías guiones de teatro.
-Tú me prometiste que me partirías el labio, sigue entero, todos mienten.
-No fui yo quien te prometió tal cosa, creo que me estás confundiendo con otra persona, de hecho creo que te estás confundiendo con otra persona, crees que eres tú quien habla y no es cierto, me gusta el color de las amapolas, pero no huelen a nada concreto, dicen que sí, pero mienten, esto me recuerda mucho a aquel libro que tanto odias y que tantísimo te gustó leer, los caballos no son bonitos, no me gusta que la gente crea que lo son, los humanos tampoco, sólo somos tejidos, cosas asquerosas, si vieras un humano despiezado en mil trocitos vomitarías encima, si vieras a la mujer que ahora mismo te parece tan increíblemente hermosa despiezada cuidadosamente, sólo verías órganos, huesos, tendones, líquidos, no querrías acostarte con ella, pero los relojes son hermosos tanto enteros como por piezas, un engranaje puede llegar a ser casi tan erótico como cualquier mirada, 10, hay 10 programas esperando ser abiertos, y ninguno funciona del todo bien, esto es desesperante, ¿puedes poner algún punto?, ¡queremos párrafos!, no, no puedo, lo siento, necesito que el suelo cambie de temperatura y lo único que ha hecho esa idiota ha sido llenarlo de leche caducada, ¿o he sido yo?
-Adoro escuchar tu voz, me relaja oírte hablar, me gusta la historia que estás contando, me identifico muchísimo con la madre del protagonista, a pesar de estar muerta y no ser mencionada en ningún momento.
-Eres idiota, ¿no ves que no tiene ningún sentido?
-Has pisado un caracol, mira, levanta el pie.
(Mira la suela de su zapato, encuentra el viscoso animal untado en su zapato, grita, se quita el zapato y comienza a golpear en la cabeza a su acompañante. Cuando su codo se disloca y la cabeza de aquel está sangrando para de dar golpes y comienza a tararear. Juntos entonan canciones sin letra, sin ritmo, sin sonido, sin sentido, 23 minutos después paran, cierran él una ventana y ella la puerta, se desnudan y se sientan.)
-Te favorece mucho llevar el talón izquierdo lleno de sangre.
-Lo sé, por eso te he golpeado.
(Sonríe) -Mira como se mezclan la leche y la sangre, es muy bonito, me recuerda a aquellas ovejas que capturamos hace dos años, hacían mucho ruido, me gustaba ver como comían plástico.
-Sí, ¿recuerdas cuando esta mañana me preguntaste por qué no paraba de sonar el teléfono?, era por eso.
-Bien, pues ya sabes lo que tienes que hacer.
(Se abalanza, cae, respira, follan, se separan, vuelven a sentarse.)
-Mañana deberíamos salir de aquí, me gusta demasiado este lugar, no me gusta no poder quejarme, no me duele la cabeza, quiero que me duela la cabeza, por favor haz algo, necesito que me duela, quiero que algo me moleste, no puedo soportar que todo esté perfecto, me encanta la sangre en el suelo, quiero que deje de gustarme, necesito que algo deje de gustarme, me gustas y no quiero que me gustes, por favor, haz algo que me moleste, consigue que te odie, quiero matarte, pero eso también me gustaría, me gusta que sigas aquí, pero si te vas seré feliz, no soporto esta historia.
(Saca otro bote de leche, repiten lo mismo una, y otra, y otra vez...)
Pues eso.
*Las tres primeras fotografías pertenecen a la obra del artista contemporáneo Gregor Schneider.
En el caso de que me apetezca contar algo concreto lo camuflaré de tal manera que toda interpretación de lo escrito sea inválida, incorrecta, errónea, falsa, inútil.
¿Entonces por qué coño te haces un puto blog? ¿no ves que ocupas espacio para nada?
No he dicho que todo lo que vaya a decir (en caso de que diga algo) no sirva absolutamente para nada. Cualquier estupidez puede tener utilidad.
"Pero aquí ya estás escribiendo y diciendo cosas."
Llenaré las entradas de contradicciones, una tras otra, las adoro, me divierten, os confunden, son magníficamente insoportables.
"Pero entonces... ¿esto no solucionará ningún tipo de duda?"
Toda duda que tengas puede solucionarse como a ti te plazca, ¿por qué los perros ladran? por la misma razón que el algodón se llena de mierda si lo pasas por una pared sucia.
Bla bla bla
No habrá explicaciones, ni respuestas, ni revelaciones, ni escritos con forma, ni críticas, ni comentarios de películas, ni cuentos, ni guiones de teatro, ni definiciones.
Ideas, sólo simples pensamientos. Es lo único que realmente me gusta soltar.
Podrán ser ideas negadas, discutidas, absurdas, aparentemente coherentes...
- ¿Y bien?
-Haz el favor de cerrar la puerta y dejarme en paz, no tengo ganas de hablar.
(Sentándose delante de él) -Continúa.
-Bien pues, como iba diciendo.. Se rompió la ventana, y tuvimos que cenar sopa, fué terrible.
-No me gusta que respondas a mis preguntas, prefiero que preguntes a mis respuestas. Azul.
-¿Sólo por mencionarle?
-Por supuesto, es cosa de patos.
-¿No era suficiente con los arándanos?
-Prefiero las pelirrojas, me dan seguridad.
-Es divertido estrangularlas. Me he perdido, ¿quién estaba sentado en la cama? ¿tú o yo?
-No lo se (mira hacia abajo). Creo que esto no es una cama, pero estoy sentado.
-Pongámonos de pié, así no tendremos dudas.
-Correcto.
-¿Y si en vez de hablar jugamos?
-¿A qué quieres jugar?
-Es un secreto.
-Joder, siempre igual, vale, vete a jugar, yo jugaré aquí.
-¿A qué vas a jugar tu?
-¿Por qué tengo que contarte algo que tú no me cuentas?
-No te lo cuento porque es un secreto, lo tuyo no es secreto, me duelen las rodillas, tumbémonos.
-El suelo está templado, me molesta, quiero que esté frío o caliente, no me gusta no saber si quiero abrigarme o desnudarme, me gusta el cambio, haz algo, arréglalo, me estoy poniendo nervioso, no me gusta esta sensación, por favor, me estás torturando, lo sabes, saca la estufa, tira hielo, quema papeles, vierte agua.
(Mirando fijamente una junta entre las baldosas del suelo, saca de su chaqueta un bote pequeño de leche, lo abre y vierte la leche sobre la junta) -Mejor, ¿verdad?
-27 , son 27 los días que quedan para que nazca la vaca de la que sacaron esa leche.
-Lo sé, no he podido esperar.
-Dijiste que no escribirías guiones de teatro.
-Tú me prometiste que me partirías el labio, sigue entero, todos mienten.
-No fui yo quien te prometió tal cosa, creo que me estás confundiendo con otra persona, de hecho creo que te estás confundiendo con otra persona, crees que eres tú quien habla y no es cierto, me gusta el color de las amapolas, pero no huelen a nada concreto, dicen que sí, pero mienten, esto me recuerda mucho a aquel libro que tanto odias y que tantísimo te gustó leer, los caballos no son bonitos, no me gusta que la gente crea que lo son, los humanos tampoco, sólo somos tejidos, cosas asquerosas, si vieras un humano despiezado en mil trocitos vomitarías encima, si vieras a la mujer que ahora mismo te parece tan increíblemente hermosa despiezada cuidadosamente, sólo verías órganos, huesos, tendones, líquidos, no querrías acostarte con ella, pero los relojes son hermosos tanto enteros como por piezas, un engranaje puede llegar a ser casi tan erótico como cualquier mirada, 10, hay 10 programas esperando ser abiertos, y ninguno funciona del todo bien, esto es desesperante, ¿puedes poner algún punto?, ¡queremos párrafos!, no, no puedo, lo siento, necesito que el suelo cambie de temperatura y lo único que ha hecho esa idiota ha sido llenarlo de leche caducada, ¿o he sido yo?
-Adoro escuchar tu voz, me relaja oírte hablar, me gusta la historia que estás contando, me identifico muchísimo con la madre del protagonista, a pesar de estar muerta y no ser mencionada en ningún momento.
-Eres idiota, ¿no ves que no tiene ningún sentido?
-Has pisado un caracol, mira, levanta el pie.
(Mira la suela de su zapato, encuentra el viscoso animal untado en su zapato, grita, se quita el zapato y comienza a golpear en la cabeza a su acompañante. Cuando su codo se disloca y la cabeza de aquel está sangrando para de dar golpes y comienza a tararear. Juntos entonan canciones sin letra, sin ritmo, sin sonido, sin sentido, 23 minutos después paran, cierran él una ventana y ella la puerta, se desnudan y se sientan.)
-Te favorece mucho llevar el talón izquierdo lleno de sangre.
-Lo sé, por eso te he golpeado.
(Sonríe) -Mira como se mezclan la leche y la sangre, es muy bonito, me recuerda a aquellas ovejas que capturamos hace dos años, hacían mucho ruido, me gustaba ver como comían plástico.
-Sí, ¿recuerdas cuando esta mañana me preguntaste por qué no paraba de sonar el teléfono?, era por eso.
-Bien, pues ya sabes lo que tienes que hacer.
(Se abalanza, cae, respira, follan, se separan, vuelven a sentarse.)
-Mañana deberíamos salir de aquí, me gusta demasiado este lugar, no me gusta no poder quejarme, no me duele la cabeza, quiero que me duela la cabeza, por favor haz algo, necesito que me duela, quiero que algo me moleste, no puedo soportar que todo esté perfecto, me encanta la sangre en el suelo, quiero que deje de gustarme, necesito que algo deje de gustarme, me gustas y no quiero que me gustes, por favor, haz algo que me moleste, consigue que te odie, quiero matarte, pero eso también me gustaría, me gusta que sigas aquí, pero si te vas seré feliz, no soporto esta historia.
(Saca otro bote de leche, repiten lo mismo una, y otra, y otra vez...)
Pues eso.
*Las tres primeras fotografías pertenecen a la obra del artista contemporáneo Gregor Schneider.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








