Mis dos caras, mis opuestos, esos dos extremos, en todos los sentidos, en todas direcciones, aquellos dos colores que no se mezclan, esos que no saben vivir el uno sin el otro.
Pensar que tu mayor deseo y tu peor pesadilla son el mismo engendro, la misma musa, no es tan complicado como parece.
Ese miedo a encontrar lo que estás buscando, es tan real como la sombra de tu voz.
Nos distrae el tiempo cuando no sabe hacia dónde va, un engaño divertido, mientras sigue cumpliendo su misión, destruirnos.
Crecer y morir a la vez, esa contradicción habitual, vamos en dos direcciones a la vez.
Admiro cada movimiento opuesto al suyo mismo.
Parece que nos gusta pensar que las cosas tienen un canal concreto, que podemos sintonizar los conceptos y dar formas concretas,
que entender es fácil.
Yo me desentiendo de lo fácil.
Tiendo a lo difícil.
Desentender.
Te
Para navidad quiero de regalo esas dos letras que tanto me gustan, esas cuyas opuestas me asustan, no sé si odio a las primeras y adoro a las segundas, supongo que siento a las cuatro como si fueran sólo dos, con dos caras cada una.
En ese caso no sé que pedir... mejor dame tres, o forma una nueva letra con ellas, un signo que abarque los significados de todas ellas, en absolutamente todas las posibles condiciones, sí, algo imposible, o improbable, eso es lo que quiero que me regales.

