miércoles, 16 de mayo de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
¿Cuál es tu plan?
Mi plan es volverme jodidamente loca, perder del todo el miedo y saber que puedo saltar desde cualquier altura, correr durante horas, perder la respiración, ponerme azul, gritar en medio de cualquier silencio.
Para hacer realidad mi plan necesito desobedecerme hasta el punto de olvidar que algún día llegué a darme algún tipo de orden, necesito flashearme.
Mi absurdo e imposible plan.
Odio soñar, o despertarme, necesito elegir una de las dos realidades, y quedarme a vivir o sufrir la que toque, empiezo a desaparecer de las dos y eso no puede llevar a nada bueno. Cuando estoy despierta no quiero dormir, cuando duermo no quiero despertar.
Desaparece una y otra vez, lo mismo, no sé que es, pero algo desaparece una y otra vez, nunca aparece, solo desaparece y eso empieza a desquiciarme por completo, me descoloca, y cuando me descoloco acabo colocada en un lugar concreto, en medio de todo, cerca de nada, lejos de mi, y eso no me gusta, no me agrada en absoluto.
Estoy siendo clara.
¿Solución? ¿Para qué? Sabes de sobra que me gustan los problemas, evado las soluciones, dedico mi tiempo a agrandar las bolas de nudos de piel y arterias, dejo que se ahorquen unas a otras, me divierte. ¿Y de qué te quejas? No me quejo, explico.
Mientes. (Lo sé.)
No olvido ciertas cosas, una de las cosas que no olvido es cierto día, un día en el que en mi caída fui a caer en un lugar donde todos caían mil y una veces delante de mi, y se levantaban, y se volvían a caer, y a levantar. Recuerdo mi mirada hacia ellos, gritaba "LOCOS" no os mováis y no os caeréis, nadie me hacía caso y menos mal, de haberme hecho caso me habría levantado y les habría partido los cráneos, por idiotas, pero no, ese día, ellos, fueron valientes. Ese día, yo, me quedé sentada, mirándoles.
Algún día... ¿pero por qué a mi?
Porque tú, eres una de las dos razones por las que caería más de un millón de veces, por las que me rompería todos los huesos, por las que me levantaría y me levanto.
Sí, ¿pero por qué?
Porque a veces encontramos cosas grandiosas en lugares muy extraños, cosas que nadie entiende qué hacen ahí, y a veces esas cosas sólo tienen valor para quien sabe dárselo o simplemente siente que debe.
¿Por qué sientes que debes?
Sentir es algo que no está en mi mano, explicar es reducir, si no lo quieres entender no lo entiendas, yo no puedo explicar más.
¿Y cuál es la otra razón?
Yo.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Diez.
He visto caer al Sol más de “tresmildoscientascuarentaycinco” veces, jamás cae en el mismo lugar, pero siempre lo hace con la misma fuerza. Yo
he caído con él varias veces, tres de ellas del revés, él caía hacia abajo, yo
caía hacia él. Echo de menos el amanecer, ambos pesamos demasiado como para
conseguir ascender, las nubes son compactas desde que murieron mis amapolas, Aún
espero su renacer.
Sobrevive.
Derrama toda la sangre que puedas para que nadie
muera de sed, aún consigo latir. Me tiemblan las manos cada vez que me alejo de
la tierra. El barro nos hace fuertes, necesitamos nutrirnos, es nuestro
alimento, por eso cada vez hay más muertos. El mundo tiene miedo a los
insectos. Por eso llenamos todo de asfalto. Mancharse es bueno. Los charcos no
duelen. Si queréis respirar, revolcaos, hundid las manos en la tierra mojada,
atardeced con nosotros. Esperad a la lluvia, no huyáis de ella, lloved, sed
tormenta, truenos, relámpagos.
Aullad.
Corred como lobos hambrientos, hambrientos de carne fresca y
luz, afilad vuestras garras y colmillos con las raíces, no os dejéis atrapar
por ellas. Los laberintos no están para perderse, existen para encontrarse,
para llegar a ese centro, a nuestro santuario.
Caos y fuerza.
Desordenad, destruid, devoraos unos a otros, caed, fundíos, arded. Pensar que
el mal está en las calles es un error. Sólo nosotros creamos el mal, forma
parte de nuestra belleza. Somos hermosos, salvajes, malvados, por eso
atardecemos.
No neguéis que os gusta, adoráis el inframundo.
Sexo y fé.
Busco cada segundo un final distinto para cada una de mis células.
Cambio constante, adoro morir contigo. Que se enreden nuestras arterias. Puedo
sentir como lates, cada sístole es una nota diferente, adoro tu sinfonía, adoro
que no tenga patrón. Muerde cada lunar, no dejes que mi piel se seque. Mi Dios
se llama Orgasmo, le rezo cada noche por todos y cada uno de vosotros.
De rodillas.
El cristal necesita ver vuestros ojos cada día. Amad
vuestras pupilas, esa oscuridad debe ser vuestra eterna compañía. Las velas se
derriten porque quieren formar parte de nuestro inframundo. Derretid el mundo.
Los huesos os mantienen en pie para que incendiéis cerebros y reutilicéis sus
cenizas. Llenad de gritos el silencio, haced ruido. Sentir que no podéis
entender es uno de los mayores regalos de vuestra inexistencia. Vivimos para
preguntar e inventar respuestas. No os desesperéis si jamás lográis ver. El
color lo creamos nosotros.
Nieve.
Esconder no ha servido jamás, ni servirá. Ni mentir, ni
odiar. El blanco es sólo luz y la luz es sólo miel. Fluye demasiado despacio,
el tiempo no debe desperdiciarse. No corráis si creéis que sabéis a dónde vais,
corred sin dirección, dejando huellas, podréis descartar caminos, desvirgad
cualquier rincón, pero no violéis lo desvirgado.
Descubre.
Expande cada línea, teje, haz nudos con los dedos de cada
mano, que todo se rompa, que todo cruja, que todo se sienta. El dolor no debe
desaparecer, nos recuerda por qué estamos aquí. Eres puro viento, huracán, los
pájaros vuelan porque tu fuerza lo permite. Nunca olvides de dónde viene la
arena, no habría tierra sin mar.
Busca, Respira.
Permite que tu piel se arrugue por sonreír cada vez que
atardeces. Enloquezco con tus canas y tu vejez. No es lucha, es crecimiento. Todos
seremos olvidados, no lloréis la muerte, aplaudid, la eternidad es el peor
castigo.
Renace.
Transforma.
El espacio juega y araña, es un niño de cinco años con ganas
de soñar despierto. Eres mi pesadilla favorita. Las hojas en blanco me
persiguen para que les hable de ti, siempre les cuento la misma historia: “Tú
no existes”.
Alguien que no me conocía me dijo hace tiempo: “Si tú no
existes, yo tampoco”.Jamás habría sido tan feliz como lo fui al saber que no
necesitaba existir, no necesitaba amanecer, con imaginar es suficiente, desde
ese momento hasta hoy, ni la nieve, ni el tiempo, ni la luz, ni tus latidos me
impiden soñar.
Tomorrow is
only a carrot.
***
"Tomorrow’s only a kettle." PCB.
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