miércoles, 2 de mayo de 2012

Diez.



He visto caer al Sol más de “tresmildoscientascuarentaycinco” veces, jamás cae en el mismo lugar, pero siempre lo hace con la misma fuerza. Yo he caído con él varias veces, tres de ellas del revés, él caía hacia abajo, yo caía hacia él. Echo de menos el amanecer, ambos pesamos demasiado como para conseguir ascender, las nubes son compactas desde que murieron mis amapolas, Aún espero su renacer.


Sobrevive. 

Derrama toda la sangre que puedas para que nadie muera de sed, aún consigo latir. Me tiemblan las manos cada vez que me alejo de la tierra. El barro nos hace fuertes, necesitamos nutrirnos, es nuestro alimento, por eso cada vez hay más muertos. El mundo tiene miedo a los insectos. Por eso llenamos todo de asfalto. Mancharse es bueno. Los charcos no duelen. Si queréis respirar, revolcaos, hundid las manos en la tierra mojada, atardeced con nosotros. Esperad a la lluvia, no huyáis de ella, lloved, sed tormenta, truenos, relámpagos.

Aullad.

Corred como lobos hambrientos, hambrientos de carne fresca y luz, afilad vuestras garras y colmillos con las raíces, no os dejéis atrapar por ellas. Los laberintos no están para perderse, existen para encontrarse, para llegar a ese centro, a nuestro santuario.

Caos y fuerza.

Desordenad, destruid, devoraos  unos a otros, caed, fundíos, arded. Pensar que el mal está en las calles es un error. Sólo nosotros creamos el mal, forma parte de nuestra belleza. Somos hermosos, salvajes, malvados, por eso atardecemos.
No neguéis que os gusta, adoráis el inframundo.

Sexo y fé.

Busco cada segundo un final distinto para cada una de mis células. Cambio constante, adoro morir contigo. Que se enreden nuestras arterias. Puedo sentir como lates, cada sístole es una nota diferente, adoro tu sinfonía, adoro que no tenga patrón. Muerde cada lunar, no dejes que mi piel se seque. Mi Dios se llama Orgasmo, le rezo cada noche por todos y cada uno de vosotros.

De rodillas.

El cristal necesita ver vuestros ojos cada día. Amad vuestras pupilas, esa oscuridad debe ser vuestra eterna compañía. Las velas se derriten porque quieren formar parte de nuestro inframundo. Derretid el mundo. Los huesos os mantienen en pie para que incendiéis cerebros y reutilicéis sus cenizas. Llenad de gritos el silencio, haced ruido. Sentir que no podéis entender es uno de los mayores regalos de vuestra inexistencia. Vivimos para preguntar e inventar respuestas. No os desesperéis si jamás lográis ver. El color lo creamos nosotros.

Nieve.

Esconder no ha servido jamás, ni servirá. Ni mentir, ni odiar. El blanco es sólo luz y la luz es sólo miel. Fluye demasiado despacio, el tiempo no debe desperdiciarse. No corráis si creéis que sabéis a dónde vais, corred sin dirección, dejando huellas, podréis descartar caminos, desvirgad cualquier rincón, pero no violéis lo desvirgado.

Descubre.

Expande cada línea, teje, haz nudos con los dedos de cada mano, que todo se rompa, que todo cruja, que todo se sienta. El dolor no debe desaparecer, nos recuerda por qué estamos aquí. Eres puro viento, huracán, los pájaros vuelan porque tu fuerza lo permite. Nunca olvides de dónde viene la arena, no habría tierra sin mar.

Busca, Respira.

Permite que tu piel se arrugue por sonreír cada vez que atardeces. Enloquezco con tus canas y tu vejez. No es lucha, es crecimiento. Todos seremos olvidados, no lloréis la muerte, aplaudid, la eternidad es el peor castigo.

Renace.

Cada reflejo es un Fénix. Las horas se pierden si nadie las cuenta. Vive, muere y vuelve para contarme que los minutos se extraviaron porque olvidaste los números. Tus curvas son mi única medida de tiempo. Todo lo infinito es ínfimo y todo lo diminuto es inmortal.

Transforma.

El espacio juega y araña, es un niño de cinco años con ganas de soñar despierto. Eres mi pesadilla favorita. Las hojas en blanco me persiguen para que les hable de ti, siempre les cuento la misma historia: “Tú no existes”.
Alguien que no me conocía me dijo hace tiempo: “Si tú no existes, yo tampoco”.Jamás habría sido tan feliz como lo fui al saber que no necesitaba existir, no necesitaba amanecer, con imaginar es suficiente, desde ese momento hasta hoy, ni la nieve, ni el tiempo, ni la luz, ni tus latidos me impiden soñar.

Tomorrow is only a carrot.

***

"Tomorrow’s only a kettle." PCB.






4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar