martes, 2 de octubre de 2012

Mozzarella.

Tu nariz, sí, eso que tienes ahí delante todo el rato, pero que nunca miras, no haces caso, ¿por qué? porque si piensas en esa presencia constantemente te vuelves loco, no puedes estar atento a todo lo que ves.

Bien, ahora dale la vuelta y piensa en aquello que tienes presente todo el rato pero realmente no llegas a tener nunca delante, ¿y tu puto equilibrio?

Ahí es cuando te das cuenta de dos grandes gilipolleces que definen a dos tipos de idiotas distintos:

Los que se concentran tanto en su nariz que se estampan contra cada farola,
y los que por caminar por senderos que no ven tropiezan constantemente.
Divertido, ¿verdad?

Por otro lado está la idiotez máxima del que combina ambas modalidades, menudo show, va dejando un rastro de sangre, es una masa de moratones y heridas, pero vive más o menos feliz en su pompa, esa ensalada de nariz, ficción y mozzarella.

Todo muy supersónico.

Pero Señorita Miércoles, ¿y los que vemos más allá de nuestra nariz? ¿y los que miramos lo que tenemos delante?

Pobres idiotas, o valientes. Aquellos que se concentran más o menos correctamente en aquello que les rodea, sin volverse locos, sin idealizar demasiado...

Uff mucho hay que decir aquí, depende de qué postura adoptes (gatitos, adopto gatitos):

El mundo es terriblemente gris, asfalto puro, corrupción y mierda.
Verán las maravillas de la tierra, podrán mirar a los ojos a los demás.
Estarán más cerca de la verdad. (MENTIRA)

Blablabla. Pues de todo hay, como siempre, ¿por qué coño os empeñáis en esperar algo concreto y en su sitio?

Lo siento si alguien espera respuesta, nunca respondo, a excepción de esos días en los que nadie pregunta, esos días tengo muchísimas ganas de responder a todo.

Y tú, Sita M., ¿de qué tipo eres? ¿una idiota soñadora? ¿una imbécil amante de su nariz? ¿una triste, feliz o neutral realista?



No hay comentarios:

Publicar un comentario