La última piel.
Cincuenta y siete siglos desde su última aparición, había tenido noticias de su existencia, pero no creía en ella.
Justo en el minuto 55 decidió nacer ya crecido, al principio no parecía él, parecía cualquier otro, pero no él.
Cuando la bombilla decidió encenderse y se apagó todo lo demás, hablé. Él se convirtió al fin en ti.
Cincuenta y siete siglos desde su última aparición, había tenido noticias de su existencia, pero no creía en ella.
Justo en el minuto 55 decidió nacer ya crecido, al principio no parecía él, parecía cualquier otro, pero no él.
Cuando la bombilla decidió encenderse y se apagó todo lo demás, hablé. Él se convirtió al fin en ti.
Tardaste demasiado en llegar y
aun es pronto para que estés aquí, por eso he decidido creerte y pensar que no
existes. Dulce, delicioso engaño. Ambos sabemos que de nada sirve, ya reconozco
tus huellas cuando desaparecen.
Mientras te atrevías a mirarme
yo no paraba de pensar todo lo impensable, todo, todo era dorado*, y tu no
callabas, jodido silencio.
Inventaste en un segundo el artefacto perfecto para descubrir
la velocidad de mi respiración, ya no recuerdo la cifra, ni tu voz. Como
aquello que nos excita, no tiene sentido.
Eres demasiado violento, adoras
destruir, estás roto y eso es demasiado bueno. Te gusta repetir palabras
importantes tanto como a mí.
No saber quien eres es lo mejor
que me ha pasado jamás, y que sepas mejor que los insectos quien soy yo,
resulta complicadamente peligroso, interesante, como no.
Es posible que lo inhumano sea nuestra única esencia, deja de decir que soy extraña, todo se enrojece cada vez que lo repites, acabaremos ardiendo, ceniza, y en la esquina pirotecnia.
Hay azúcar por todas partes y el papel no hace más que desaparecer, se consume, destrózame la garganta, después sonríe o tendré que estrangularte.
Eres lo suficientemente
perspicaz como para saber que esto ya no suena igual, y aun así te atascas en
la misma nota, no pararé de gritar hasta que olvides ese sonido y escuches el
nuevo.
Sabes que puedo desgarrar tendones y músculos, conoces el poder de mis venas.
Sabes que puedo desgarrar tendones y músculos, conoces el poder de mis venas.
Resulta completamente verosímil
esta constante repetición sin orden, todo es diferente y eso empieza a
conseguir que cada segundo resulte igual que el anterior, muérdeme. Pocas veces
he visto unas sombras así de inocentes, a pesar de todo seguimos teniendo frío,
por supuesto, eso te encanta.
No me cansaré de romper tus reglas y desobedecerte, supongo que eso significa que, aunque no existas, puedo llegar a quererte. ¿Todavía el mismo tono? incluso más fuerte. No contestes, quiero seguir sin recordar tu voz, me vale con que no sepas qué significa todo esto.
¿Y si explotamos? tenemos fuerza suficiente como para acabar con todo lo que duele y crear un nuevo tipo de dolor, nuevas armas, nuevos peligros. Esto empieza a importar más de lo que debería, ¿tienes miedo? ¿aun no? ve abriendo camino, conseguiré que lo tengas, que tengas tanto, tantísimo miedo, que no seas capaz de esconderte ni huir, haz que no quiera huir.
Me gustaría ser tan imperfecta como tú, nos odiaríamos lo suficiente como para no olvidar nada. And still the Hardest part for you, to put your trust in me*. Creo que todas las lágrimas que no han salido de tus ojos son las que han inundado los mios.
Es fascinante que consigas
sorprenderme, después de todo, es el mismo color ¿cómo consigues que parezca
otro? magia supongo, esa en la que no creo. I don´t need any more than this*.
Soberana estupidez, adoro la ausencia del descanso, la comida y el sexo, me hace desearlos hasta el punto de morir cuando llegan, adoro follar mientras como en sueños o soñar mientras como follando. Que palabra más increíblemente perfecta, tanto como esos jodidos acordes en el mismo orden que ayer.
Voy a prenderte fuego y no pienso dejar que te consumas ni te apagues, eres el primer amanecer de ese día, y el segundo, y el tercero… no para de salir el insoportable sol, y eso me encanta.
Ha vuelto a pasar una hora.
La misma imagen aparece por todas partes desde todos los ángulos: motos cubiertas de Ketchup, chorreando, dando vueltas sobre sí mismas, haciendo ruido, perdidas sin conductor, dibujando hélices, espirales y círculos concéntricos, salpicando, llenando todo de rojo comestible mezclado con el olor de la gasolina, se desangran y gritan, todo está pegajoso y en movimiento, alguna de las motos es capaz de subir por la pared sin que nadie se lo ordene, y sólo tú eres capaz de entender eso, cualquier repugnante humano que lo viera creería que es un asesinato o un anuncio de mc donalds.
remember how it used to be.
No hay comentarios:
Publicar un comentario