domingo, 12 de febrero de 2012

Imágenes.

1-. 5 metros cuadrados. 
Sin puerta ni ventanas.
El techo está tan alto que no es capaz de adivinarse entre la oscuridad, la luz tenue pulula aleatoriamente, en todas direcciones. Despacio. Tiras de tela blanca caen desde la nada, arrastran parte de ellas sobre el suelo, baldosas blancas y negras. Un maniquí baila entre las telas, sus articulaciones sangran, su rastro marca la habitación, salpica las cortinas, deja huellas sin piel.








2-.
Una calle eterna. 
Llueve.
Los edificios tienen las puertas y ventanas cerradas, no hay gente, ni viento, ni aire, sólo carteles luminosos, neón por todas partes, chisporrotean, crujen, algunos tubos explotan, pero la luz no se apaga, se derrama y corre por las calles junto a la lluvia, sin mezclarse, como agua y aceite, pero un aceite ultravioleta. Suenan explosiones, crujidos, lluvia, y tus pasos, estás corriendo. Nadie ni nada te persigue, pero corres.







3-.
Cascadas.
Ni tierra, ni mar, ni ríos, ni nieve, solo luz, varios soles, y cascadas, miles, inmensas, rojas. Mucho ruido, mucha luz. Cero estabilidad, no hay suelo, la perspectiva es indescifrable, el punto de vista no existe, no hay uno, hay miles, ves todas a la vez, escuchas todas a la vez. 






 



 4-.
Blanco.
Todo es absolutamente blanco, no hay paredes, solo suelo, estás sentado, ves tu espalda, por mucho que gires, solo podrás ver tu espalda, tu nuca, tus omóplatos, tus codos, estás desnudo, no tienes frío, ni calor, no sientes nada, no piensas en nada, sólo escuchas tus latidos y el fluir de la sangre por tu cuerpo, el sonido es muy claro, sale de ti y se expande, no hay eco, no suena nada más, no respiras, solo lates.  (Foto: Obra Gregor Schneider)














5-.
Amapolas.
Tierra mojada, un híbrido de sol y luna amanece a la vez que atardece, estático en el horizonte, no en uno, en todos, cualquier dirección es la misma, la hierba llega hasta tus rodillas, tus pies se hunden al pisar, todo es perfecto, armonioso, dulce, tranquilo, salvaje, agradable, pero no eres capaz de parar de temblar, estás aterrado, encerrado allí, sin nada, con todo, camines hacia donde camines verás siempre exactamente lo mismo.









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