martes, 17 de abril de 2012

El bote.

Dentro, dentro, dentro, por mucho que intentes salir siempre vas a estar dentro, dentro de algo, de tu casa, de la atmósfera, de la galaxia, de lo que sea, siempre dentro, dentro, dentro de tu piel, de todo, dentro de todo, dentro, dentro, dentro, y no vale quejarse ni intentar escapar, es imposible salir, salir, salir, salir de cualquier lugar te lleva a entrar en otro, es inevitable. Dale la vuelta, piensa que sólo se pudiera estar fuera, saliendo de todo, continuamente, desde que naces y sales del coño (o tripita, si eres cesárea) de tu madre, sales, te sacan del hospital, te sacan de esa calle, sales de esa ciudad, y de la provincia, y del país, del continente, del planeta, del sistema solar, de la galaxia, del universo, sales de ti mismo, de tu propia piel, de tu ser, sales, del todo, de todo.






Y al salir te das cuenta de que "dentro" significa exácticamente lo mismo que "fuera", absolutamente nada. Entonces te pones a intentar encontrar algo que tenga un significado concreto, y llegas siempre al mismo, NADA, ni siquiera la palabra "significado" tiene para ti un sentido concreto... ni la palabra nada... y todo lo que estás pensando se transforma en una masa absurda y desordenada de cosas sin sentido, ni letras, ni palabras, ni conceptos, cosas, o puede que tampoco cosas.... no eres capaz de distinguir siquiera qué es lo que hay en tu cabeza, no sabes si hay o no hay algo, si eso que puede que haya da vueltas, es estático, va hacia aquella dirección, o hacia la contraria... dejas de entender lo poco que creías entender, y empiezas a entenderlo todo. A partir de la destrucción de lo conocido consigues construir lo desconocido... 
En ese momento, ríes, mucho, a carcajadas, fuertes, ruidosas, tienen eco, mucho eco, hacen que todo tiemble, empiezas a llenar de grietas absolutamente todo, las grietas se hacen más profundas, y tus carcajadas son cada vez más fuertes, consigues fragmentar lo infragmentable, rompes, destripas la existencia, porque has entendido que no existe, que lo único existente es precisamente eso, aquello que jamás existirá. 
Despiertas, sonríes, te levantas de la cama, desayunas, te vistes, SALES de tu casa para ENTRAR en la calle, caminas, y al rato olvidas todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario