lunes, 2 de abril de 2012

Transcripción de escritos.


Crepúsculo atemporal de sexo anónimo. “Quizás sería la atmósfera perfecta para dejar de morir mirando aquello que se pudre. Descontar el alma en un intento de limitar el éter es la mayor estupidez que has podido cometer” dijiste.
La respuesta de los músculos generalmente no obedece a los mandatos eléctricos de aquel que te define. 

¿Quién soy?
Tan sólo un reflejo constante de los filtros de luz que colorean mi piel. Espectros, sólo somos una invención juguetona creada por un incongruente primate con buen sentido del humor. 

¿Quién?
Fascinante sombra la del tiempo que pasa sin ser aprovechado como debería. La novedad hace que el metal luzca y quieras follártelo. “Las venas siempre agradecerán el frío” dijiste.
La respuesta de los músculos fue un grito contracturado causado por la escasez de grados de mis férreas manos. Dentro de ti todo está más oscuro y eso me gusta. Eres visceral. Los puntos finales no existen, ¿recuerdas?.
“Decidimos que absolutamente todo sería relatado sin límite de tiempo” dijiste. Quiero dejar de leer tu voz, no suena igual.


-Suficiente.
-Jamás es suficiente, las amapolas siempre tienen sed, nunca llueve demasiado.
-Tu azul está desapareciendo contigo.
-La evaporación completa no será posible sin luz, y hace milenios que nadie hace la fotosíntesis.
-Han muerto demasiados.
-Eso proporciona orgasmos a la tierra, pero ya nadie eclosiona, y el azul…
-Contigo.
-Devuélvele la vida.
-No puedo. No quiere.
-Entonces las líneas que separan mi cuerpo de los vuestros se desintegrarán.
-Llega una tormenta fuerte. Deberías esconder tus vibraciones, puede oírte.
-No pienso huir.
-Entonces lo haré yo.
Dijiste.

Defórmame cuando no entiendas por qué tu extensión termina cuando no hay oxígeno.

No existes y tu olor aún perdura. Se desvanece tu inexistencia y aún así tu sombra invade las esquinas. La suciedad se acumula y el polvo no deja espacio a la luz. He conseguido querer no sentirte, pero el aire sigue estando entre tus manos.
Las espirales que revolvieron el algodón han decidido gritar, insensatas.

Murió quien yo creí ver nacer, mi pseudo-fénix fue sólo el espejismo de una resurrección ante lo que únicamente era el nacimiento de un ser nuevo al que castigaron con el poder de recordar.

La memoria sináptica que corre a través de los impulsos eléctricos dentro de ti, no conoce a la mía. No comprendo cómo todavía tienes el poder de destruirlo todo. Aunque sólo quedan ruinas el huracán no pierde su fuerza.
Te he visto correr detrás de ti, buscándote. Tu orgullo supera a tu miedo, jamás admitirás que no encuentras el camino, y si tus piernas sangran, andarás con las manos.

El regreso eterno de aquello que nunca se fue será la tortura que marque los postulados esenciales de la historia que nos obligaron a vivir.

Elige.
But you’ll never ever gonna get over me.
Decide quién entra y hace qué, ovillo de lana cibernética. Las ovejas parieron el odio que ennegrece tu saliva. Ese odio que destruye tus vértebras para que la luz no te vea caminar. Hipotermia.

Quienes perdieron el norte que entiendan que los que viven en el sur no tienen por qué acogerles, si prefieren morir sentados en la ignorancia que no viajen, los que se perdieron encontrarán nuevas direcciones.
Los que amen el desorden que olviden cajones y cajas, que no clasifiquen, separen y organicen, que naden en el caos de la lluvia agitada sin calor definible.

Hematoma.
La esfera es simplemente la descomposición de tu nombre al ser vomitado por mis arterias. Deberías dejar de obstruir el paso, los polos han empezado a cansarse de oír tu naranja presencia.

Cítrico.
Has perdido la partida antes de sacar el tablero. Hora Libertad Día Dolor. Puerta perdida del inexistente hogar azul. Edad de hierro aceptada por los cobardes que supieron cuándo huir. Murieron todos. La felicidad es la “t” del diccionario vital. Traga tortugas torturadas y toserás tozudamente todas tus tripas.

Tiembla.
Si no existes es sólo porque has decidido que las sales de baño no están en tu lista de la compra. Pierde la noción del tiempo y dispara. Nocilla. Eso es lo que ellos llamaban arte, hasta los excrementos conocen la bisectriz del 69.
La estructura compositiva del barroco tiende a mostrar formas dinámicas y sinuosas, son composiciones abiertas que invitan a participar en la obra y juegan con… Diagonal Erotismo Carmín…el movimiento, la voluptuosidad, el drama…
Laberintos.

Llora, llora tanto como puedas, ahógales a todos, que sepan que la muerte existe y que tú te acuestas con ella cada noche, que no olviden su voz y su olor, su piel, su tacto, que tiemblen de miedo al verte llorar, que sepan que sus manos no valen si no sangran. Llora, inunda la tierra y navega, navega entre sus cadáveres, ve a buscarle y cuando le encuentres grita, gritad juntos hasta que os duela la vida, hasta que vuestros besos sepan a sangre y lágrimas, néctar, dulce néctar, morid de miedo cuando veáis que amanece y que aún estáis abrazados, temblad eternamente.
2:26 Amado Ruiseñor.

Hace tiempo que nada sigue su curso habitual. El desarrollo de las historias se ha revolucionado y el color de los atardeceres no ha vuelto a ser el mismo.


-Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarle?
-En realidad no puede ayudarme, pero veo necesario permanecer unos minutos en su establecimiento.
-No acostumbramos a acoger gente.
-No soy “gente”, piense que se trata de un insecto.
-Los insectos no hablan, este es un lugar higiénico y preparado para repeler bichos.
-Sí, puedo sentir cómo intenta fumigarme con su mirada. Permaneceré en mi sitio sin mover ni tocar nada, intente pensar que no estoy aquí.
-No puedo fingir que usted no existe, le estoy viendo.
-Mire, ¿ve esa sombra en la esquina?
-Sí.
-¿Parece la sombra de algo?
-Sí, de un sombrero, pero son los botes que…
-Pero no existe tal sombrero ¿verdad?
-Es cierto, pero los botes…
-Los botes son botes, no sombrero.
-No intente confundirme, usted no es una sombra, puedo oírle.
-Escuche, ¿distingue el sonido de algo?
-El ventilador a veces parece que susurra, pero es un ventilador viejo.
-Quizás mi voz sólo esté en su cabeza.
-No estoy loco, no tengo tanta imaginación.
-No subestime el poder de su mente.
-No lo subestimo.
-¿Puede dejar de negar todo?
-Puedo, pero estoy algo incómodo con usted aquí.
-¿Cree que yo me encuentro mejor que usted?
-Lo parece.
-Pues no, no estoy cómodo aquí, esto es un lugar desconocido.
-¿Y por qué ha entrado?
-Quería sentir que todo es distinto.
-No hace falta ir a lugares poco conocidos. Cualquier lugar que usted conozca es diferente a cada segundo que pasa, incluso usted es una persona distinta a la que entró en un primer momento, muchas de sus células han muerto mientras hablaba conmigo, y otras nuevas se han formado.
-¿Cree que cada segundo somos un poco menos?
-¿Menos qué?
-Presentes, existentes, más polvo y menos humanos.
-Quizás, poco a poco nos desvanecemos, vamos muriendo.
-¿Y no le parece tremendamente triste?
-No del todo, desaparecer no es malo, cada segundo que pasa su historia se acerca más al final, pero piense que otra historia se acerca al principio. Los seres que no han nacido ni han empezado a formarse son consecuencia de otras historias que poco a poco han ido acercándose a ese momento en el que todo se revoluciona con la intención de dejar paso a un nuevo relato.
-Quizás…visto así…
-Jamás me había parado a pensar en todo esto, creo que debo agradecérselo.
-¿Agradecerme la molestia de presentarme aquí sólo para incomodarle?
-Tanto las situaciones cómodas como las incómodas dejan en nosotros un rastro, una marca, una mancha que podemos interpretar de diferentes formas, me gustaría ver esto como una lección más de la existencia.
-O inexistencia. (Sonríe)
-Sí, también, Pues parece que no tengo más que hacer aquí.
-O decir.
-Sí, me voy.
-Disfrute.
-Igualmente, pregúntese a qué historia da pie la muerte de la suya.
-Ya lo hago.


 Tres nudos, cinco desenlaces, ni un solo comienzo, ni final, ni fases, etapas, estampas de cromas acromáticos, planos sin ángulo, kilos de queso fundido, ceniza, abrazos. 18 Sonidos que jamás serás capaz de olvidar.

Por buscar lo que no entiendes acabarás muriendo entre ideas falsas de realidades inconexas. En el momento de tu muerte comprenderás que tu absurda búsqueda fue y será lo único con sentido que consentirás. Perdurarán las huellas que jamás dejaste y sólo sobrevivirán las vidas de los que jamás llegaron a respirar. Tu olor se absorberá a través de las plantas que jamás vieron el Sol. Tu inexistencia será el abono de esas plantas. ¿Cuándo dejarás de intentar caminar sin piernas? Jamás he visto ni conocido un color parecido al de tus manos destrozadas por el frío del suelo que arañas al arrastrarte. DESAPARECE.

Deja de intentar usar otras palabras, tus ojos son siempre los mismos, desordénalas para que cambien de color. Todo es extremadamente inestable hoy, ¿y ayer?
-Áride, despierta, hemos llegado.
-Déjame dormir, no nos hemos movido, deja de intentar convencerme de que este lugar se mueve.
-Áride, despierta y mira por la ventana, vamos, levántate.
-Idiota, no hagas eso, es cruel, sabes que no puedo moverme. (Se levanta y mira por la ventana). Joder, lo has vuelto a hacer.
-¿No querías que nevara? Ahí tienes tu nieve.
-Kiev, eso no es nieve, deja de traer kilos de pétalos de margaritas, sabes que las odio.
-Deja tú de decirme que deje de intentar conseguir que vivas. Tú y tu pánico a la existencia.
-Has enloquecido, ven, vamos a jugar con la nieve, pero no sonrías, me gustas más cuando estás triste.
(Sonríen y juegan)

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