No quiero verte, no quiero volver a mirarte nunca más, estoy cansada de tu imagen, de tus muecas, de tu estupidez, voy a darte la vuelta, dejaré por dentro tu hermosa piel, sacaré fuera todos y cada uno de tus órganos, tus costuras, tus arterias, dejarán de amarte los demás, les darás asco, vomitarán al verte, pero yo amaré cada uno de los movimientos de tus tripas al respirar, digerir, latir. Podré verte funcionar, al fin, dejarás de esconder, de vestir, de maquillar. Seguiré los rastros de fluidos que vayas derramando para no abandonarte jamás. Me alimentaré de ellos, de ti. Besaré cada noche tus intestinos, tus pulmones, tus globos oculares, serás abiertamente visceral.
Cada una de tus apariciones me desquicia un poco más, es casi como la sensación que me provoca el anillo que llevo en el anular izquierdo cuando se da la vuelta por su propio peso y tengo que volver a girarlo para que no me pellizque, es molesto, pero en el fondo ambos sabemos que echaría en falta no darle la vuelta cada cinco jodidos minutos.
Vuelvo a soltar peso, asciendo un poco, pero pierdo información. Eres como un globo aerostático lleno de libros llenos de nada y de todo, de nieve y de lodo. Cuando arrojas un libro que pesa demasiado lo haces sin mirar, no sabes qué libros llevas contigo, ese es el problema principal, no sabes qué hay, no te atreves a mirar.
-Extiéndela, quiero que la veas bien.
(Desenrrolla la inmensa alfombra, se sientan cada uno en un extremo, hablan gritando, están muy lejos)
-ES PRECIOSA, CREO.
-¿CREES?
-SÍ, DEBERÍA VERLA DESDE ARRIBA PARA ASEGURARME.
-CRECE.
(Crece y mira desde arriba)
-VAYA, PUES NO, ES HORRIBLE.
-SABÍA QUE TE ENCANTARÍA, POR ESO LA TRAJE, TE LA REGALO.
-NO CABE EN MI CASA.
-NO ES PARA METERLA EN TU CASA, ES PARA QUE METAS TU CASA EN ELLA.
(Susurrando)-Estúpido hijo de puta...
-Te he oído. (Sonríe)
(Encoje) -Vale, me la quedo, pero entonces tendrás que quedarte tú mi casa, ya no la quiero, viviré en la alfombra.
-Yo no necesito casa, no vivo.
-¿Entonces por qué llevas bufanda?
-Para no ir completamente desnuda, soy bastante vergonzosa.
-Puedes hacerte una isla con la alfombra, vender tu casa, y comprar un par de palmeras, es la alfombra más fértil que podrás encontrar.
-Es la conversación más ridícula que hemos tenido jamás.
***
"Mezclas todo y después me lo vomitas"
"Mezclas todo y después me lo vomitas"
Vomito caos disléxico cada vez que abro la puta boca. (Sí, cuando escribo en el blog lo hago con la boca abierta.)
"Mi paciencia no acabó, aún puedo seguir al frente". ((Genérica))
Jueves, al fin respiro.
La vida es vida en ese tirabuzón lleno de cuerdas bien afinadas, en ellos, en todos, en ella, en ello, allí.
-Áride, demuestra quien eres.
-No soy.
-Exactamente eso es lo que debes demostrar.
Nadie regalaría perfumes sin conocer el olor de la mierda.



No hay comentarios:
Publicar un comentario